El cocodrilo del avión (I)

Publicado el 23 diciembre 2010
Archivado en Carlos Roque Sánchez | 3 comentarios

Leí hace unos días que la República Democrática del Congo es, sin duda, el lugar más caótico del mundo. Y que una idea de este caos, de auténtico premio Guinness, nos la da la precariedad del espacio aéreo congoleño. Y de muestra les ofrezco un botón.
Todas sus líneas aéreas han sido vetadas por la U.E. La razón: la seguridad. Mejor dicho la inseguridad. El Congo es el país con mayor número de accidentes aéreos del planeta.
Un record luctuoso que motivó que, a los aviones de estas compañías prohibidas por Bruselas, las llamaran «ataúdes voladores». Una expresión un tanto desafortunada.

La noticia

El último de estos accidentes sucedió el pasado verano y, por desgracia, sólo hubo un superviviente. De las pruebas que se recogieron se dedujo que la caída de la aeronave fue debida a una masiva invasión de la cabina por parte de los pasajeros.
Sí como lo oyen. Eso fue lo que provocó una pérdida de su estabilidad, con la trágica consecuencia ya comentada. (Continuará)

Comentarios

3 Respuestas para “El cocodrilo del avión (I)”

  1. fatima (6 comments) on diciembre 24th, 2010 14:18

    Curioso, una vez volé en una compañía de Estonia. Había pintadas, además llevaba un problema en una de las alas. Por otro lado, hubo pasajeros que colocaron cajas en lugares distintos en los que iban. Pensé que me desintegraba antes de q

  2. fatima (6 comments) on diciembre 24th, 2010 14:21

    Se cortó…de que se desintegrara el propio avión. Al llegar a destino besé el suelo. Ah¡¡¡ y levaba unos ruidos espantosos (era un modelo decimonónico) perdón es sólo un simil,me refería a muy antiguo.

    Qué gracioso el post, saludos

  3. El cocodrilo del avión (y II) | vivirlaeducacion on diciembre 26th, 2010 10:55

    […] (Continuación) Lo que no se conocía hasta ahora era la causa por la que los pasajeros invadieron la cabina. Y digo hasta ahora porque, a mediados de este otoño, ése único superviviente del que les hablaba ha dado su testimonio. […]

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