Instinto y Educación (I)

Publicado el 12 mayo 2010
Archivado en Carlos Roque Sánchez | 1 comentario

Hace unos días, una cadena de televisión emitía un documental en el que se explicaba cómo ninguna madre animal dejaba abandonada a una cría lactante que gritara asustada.

Decían que, por puro instinto, esas madres no podían hacer otra cosa que correr hacia ellos y calmar ese terrible miedo que les hacía llorar.

Un miedo debido a una situación de necesidad o angustia, a la sensación de haberse perdido, a la de haber sido Onsker du a sette inn penger etter denne bonusen, far du hele 100% opp til 3 000 kroner a spille for – en solid bonus for alle norske spillere som er ute etter et online Casino a spille pa. abandonado, etcétera.

Y que la manera de calmarlas era acercándola a ella. Haciéndole oír el latido de su corazón. Sentir el contacto de su piel. Y notar el calor de su cuerpo.

Al final del capítulo me puse a pensar cuán diferente somos los seres humanos a este respecto.

¿Hay que dejar llorar a los niños o por el contrario acudir a su llamada?

A nivel familiar, sobre el tema, existen las opiniones más diversas. De un lado están los que dicen “Hay que dejar que los niños lloren, pues eso fortalece sus pulmones y sus cuerdas vocales” .

O aquello de “Si lo acostumbras a los brazos cada vez que llore, sólo querrá brazos y no te dejará tranquilo”.

Claro que también los hay que dicen “Si un niño llora es por algo y hay que atenderlo”

¿Quién tiene razón? ¿Qué opina la ciencia?

Comentarios

Una respuesta para “Instinto y Educación (I)”

  1. Instinto y Educación (II) | vivirlaeducacion on mayo 14th, 2010 16:45

    […] éste, como en tantos otros temas, la ciencia parece que no se pone de […]

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