Instinto y Educación (y III)

Publicado el 15 mayo 2010
Archivado en Carlos Roque Sánchez | 2 comentarios

Pues la verdad que más bien poco. Porque poco es lo que sabemos de la influencia que, sobre el desarrollo anímico del bebé, su carácter, etcétera, tiene el tipo de actuación que tengamos.

Que tengamos cuando, al llorar, nos expresen su soledad, necesidades, miedos, y acudamos prestos a tranquilizarlos o por el contrario los dejemos llorar.

¿Quién tiene la razón, el instinto o la inteligencia? ¿El animal o el ser humano?

¿Acierta la irracionalidad animal, que hace que una madre renuncie a sus propios intereses estando, incluso, dispuesta a sacrificar su vida por la de su cría?

¿O lo hace la racionalidad humana, con toda su carga de valores como el sentido de la protección y cuidado de los hijos, la compasión, el amor al prójimo, la tendencia a ayudar a los demás, etcétera?

Aunque, como bien sabemos por desgracia, éstos no siempre estén lo suficiente robustecidas por principios éticos

En estos casos de racional y lacerante duda, me gusta refugiarme en lo que, en cierta ocasión, dijo el pensador y poeta cubano José Martí (1853-1895):

“Solo existe un bebé hermoso en el mundo. Y todas las madres lo tienen”.

Me consuela.

Comentarios

2 Respuestas para “Instinto y Educación (y III)”

  1. Instinto y Educación (II) | vivirlaeducacion on mayo 15th, 2010 11:06

    […] Mientras que en los animales no se observa que el comportamiento de esas madres, que propician el contacto con sus crías -llevándolos en brazos o pendientes de sus cuellos, como ocurre con todas las especies de monos- produzcan “tiranos” que no las dejarán en paz en el futuro, ¿qué podemos decir en el caso de las crías humanas? […]

  2. maría (1 comments) on mayo 17th, 2010 12:26

    Me ha gustado

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