La tentación de la exculpación (y III)

Publicado el 31 octubre 2010
Archivado en Carlos Roque Sánchez | 2 comentarios

(Continuación) Un acto del que, antes que después, nos terminaremos dando cuenta. Una toma de conciencia que podría llevarnos de la sensación de desdicha a la de desesperación. Sin solución de continuidad.

Un límite que pudiera llegar a ser insostenible para algunos. Cautela.

Uno de los consuelos inteligentes que podemos emplear es la lectura de los moralistas clásicos. Tan empeñados ellos, en hacer que el sufrimiento humano sirviera para hacer menos puritana a la sociedad.

Algo que no siempre conseguían, a pesar de las ventajas evidentes que tal pensamiento ofrece. Claro que en frente tenían a las religiones tan empeñadas ellas, también y precisamente, en todo lo contrario.

No hace falta que les diga qué bando ha ganado hasta hoy. Pero no hay que perder las esperanzas. Parece que los tiempos están cambiando. Leo que en ese sentido, hace ya algún que otro siglo, escribió algo el Príncipe de Ligne.

Un aristócrata dispuesto a no amargarse por nada, a reírse de todo y eso que vivió ¡como aristócrata! la Revolución Francesa. Uno de los tiempos más denso y libertino que los hombres han vivido.

Comentarios

2 Respuestas para “La tentación de la exculpación (y III)”

  1. La tentación de la exculpación (II) | vivirlaeducacion on octubre 31st, 2010 10:35

    […] Lo es porque suma al dolor, el hecho de tratarnos, nosotros mismos, como si fuéramos idiotas. Y es que, aunque no lo reconozcamos, sabemos en nuestro interior que nos estamos engañando. Vamos. Una estulticia perpetrada por y contra nosotros mismos. Caución. (Continuará) […]

  2. Lo dijeron (o algo así). 09 | vivirlaeducacion on noviembre 1st, 2010 12:29

    […] escribió el Príncipe de Ligne, del que les escribí en la entrada anterior. No sé si les dije que a lo largo de su vida, se […]

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